(FRAGMENTO MONÒLOGO INTERIOR 19.08.2005)
Y fue así que yo pretendía a mi animo marchito, enamorabanse mis ojos de la tenaz viudez de mi alma; contemplativo mi dilema e interminable la incertidumbre...
La gloria es marchitadora, esculpiría el arte cincelar del de mis dedos y expulsaría incesante la vanagloria, -¿Que siento? ¿Que pienso?- La gula de mi pensamiento carcomía lo que alguna vez sería el altar de mi mente, se oscurece lentamente la ilusión, siento como atraviesa fugaz sobre un destello de luz en mis ojos -¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy ahora?- es fúnebre este negociante entorno.
No sigo más, cuan duro puede ser dilucidar la virtud del hombre, suspiraba entrañante mi pecho, esta sed de alivio malversa mi camino, succiona la fe del encanto y me arroja tenas esta melancolía; -no, no seguiré más - ¿Qué ha predicho mi cansancio? era al final relevante mi sudor frió.
Luego de mi amargo pesar en mi monólogo interior, descolgaba mis manos, ya no había retos, solo sentía privatizada mi mente y encarcelada mi alma.
Junior Ch.